3/4/14

“La vocación misionera, hoy”

Ayer en la Universidad Eclesiástica San Dámaso de Madrid, tuvo lugar la Jornada de estudio de la Cátedra de Misionología con el título “La vocación misionera, hoy”

Esta jornada académica, que habitualmente se realiza cada año, contó con una nutrida asistencia que llenaba el Aula Pablo Domínguez de la Facultad de Teología. Comenzó con el saludo del Decano de la Facultad de Teología, Gerardo del Pozo, que destacó el impacto que le produjo la generosidad de compañeros suyos que, en el seminario, decidieron ir a la misión. A continuación, Anastasio Gil, Director de la Cátedra, puso de relieve que la vocación misionera tiene unas peculiaridades que la identifican como única dentro de las diversas vocaciones en la Iglesia y que su profundización en clave teológica era, el objetivo de la Jornada.

María Jesús Hernando, especialista en Misionología, profesora que trabaja en el campo de la animación misionera y el ecumenismo, desarrolló la ponencia “Vocación cristiana y vocación misionera ad gentes en diálogo”. Partió de la afirmación que la vocación misionera parte de que cada uno es imagen y semejanza de Dios e implica una llamada al Reino de Dios. Constató cómo en el siglo XIX hubo una fuerte expansión de la Iglesia y que hoy asume modalidades aún más novedosas: a tiempo parcial, voluntariado, etc. Con palabras del papa Francisco recordó que “la vocación de salir es para todo cristiano”, aunque matizó: “La vocación misionera tiene rasgos específicos por el contexto en que se da: compromiso ad vitam, anhelo por el Reino, espiritualidad, etc…”. Como rasgos fundamentales de la misma señaló la oración contemplativa e intercesora; la humildad y la fragilidad; la actitud de servicio y diálogo; la entrega y el sacrificio. También tuvo un emotivo agradecimiento a las OMP y a las Delegaciones de Misiones: “El misionero no va solo, va en nombre de la Iglesia. Por eso agradezco la acogida y acompañamiento de las OMP y Delegaciones de Misiones cuando vienen de vacaciones o regresan”. Recordó que “en el sufrimiento y el dolor el misionero manifiesta que ‘no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Cristo’, hasta imitar su sacrificio”. En la segunda parte de su ponencia habló de la vocación misionera de las comunidades cristianas ya que, recordando al papa Benedicto XVI, “la Iglesia se realiza en las Iglesias locales”. De ahí que “el cristiano en su comunidad comparte el gozo del evangelio en clave universal y misionera, además la nueva evangelización presenta desafíos misioneros: indiferencia o desconocimiento. La pasividad debe dar paso a la actitud de salida”. Resaltó la importancia de las nuevas formas de misión: compromiso a tiempo determinado y voluntariado como cauces de cooperación misionera, a la vez que de impulso evangelizador de las comunidades, aunque advirtió que “la experiencia misionera no puede servir para un mero enriquecimiento personal”. Terminó con las palabras del beato Juan Pablo II en Javier: “El mayor servicio al hombre es el servicio misionero porque le hace artífice de su progreso humano y espiritual”, para recalcar la importancia siempre actual de la vocación misionera.

Siguió la mesa redonda sobre cauces para la vocación misionera en la Iglesia: de por vida, sacerdote o laico. El hermano comboniano Alberto Lamana explicó la vocación ad vitam desde su experiencia personal: “Cuando llegué la primera vez pensé ‘he venido para quedarme’ porque he sido enviado”. Y añadió: “Es un salto de fe”. Para él los misioneros ad vitam ofrecen la continuidad por su presencia a lo largo de muchos años, y puso como ejemplo las gramáticas y diccionarios de las lenguas o las traducciones de la biblia y libros litúrgicos o la acción social. Amadeo Puebla, sacerdote diocesano de Ciudad Real, incorporado en el Instituto Español de Misiones Extranjeras, afirmó con rotundidad que “todo sacerdote diocesano tiene que tener espíritu misionero para serlo de manera integral” y explicó que “lo aprendí de otro sacerdote de mi diócesis que fue misionero en Japón más de 40 años”. Concluyeron las intervenciones con la de Auxi Nieves, con su marido y sus hijos, todos ellos laicos misioneros javerianos. Explicó que “mi encuentro de joven con Cristo en los grupos de la parroquia me marcó para el servicio a los más pobres y posteriormente con los misioneros javerianos para la misión”. Se trata de “un proyecto personal y también de matrimonio, de familia y de comunidad”; y añadía: “Ir a Burundi con una niña pequeña era una decisión muy dura; en ese momento sientes la fuerza de Dios”.


Juan Martínez
Obras Misionales Pontificias España

2/4/14

Misiones "en salida"

Número especial de la Revista Palabra: Misiones 'en salida': La alegría de llevar el Evangelio a los no cristianos

En su Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, el Papa Francisco ha advertido que la tarea misionera es "la tarea principal de la Iglesia, paradigma de toda la obra de la Iglesia". Y ha subrayado la necesidad de una Iglesia "en salida" permanente, que no se deje robar su fuerza evangelizadora y redescubra la alegría de llevar el Evangelio a quienes aún no conocen a Jesucristo.


En este número especial, realizado en colaboración con Obras Misionales Pontificias, PALABRA aborda la naturaleza de la misión ad gentes -la dirigida a quienes todavía no pertenecen a la Iglesia-, recorre sus ámbitos y territorios, describe la vocación misionera y señala modos de cooperar con la misión.

Avance digital y suscripciones en:

31/3/14

Intención Misionera para abril

Para que el Señor Resucitado llene de esperanza el corazón de quienes sufren el dolor y la enfermedad.



El Papa propone para este mes de abril en su intención misionera orar para dar esperanza para quien sufre.
Precisamente este sábado, el Papa Francisco se dirigía a organizaciones de ciegos y sordomudos de Italia, para hablarles de lo que significa para quien sufre encontrarse con Jesús:

“Pensemos en tantos con los que Jesús ha querido encontrarse, sobre todo personas marcadas por la enfermedad y la discapacidad, para curarlas y restituirles su plena dignidad. Es muy importante el que precisamente estas personas se convierten en testigos de una nueva actitud, que podemos llamar cultura del encuentro. Ejemplo típico es la figura del ciego de nacimiento, que se nos presentará mañana en el Evangelio de la Misa (Juan 9, 1-41).
Aquel hombre era ciego de nacimiento y era un marginado en nombre de una falsa concepción que lo consideraba golpeado por un castigo divino. Jesús rechaza radicalmente esta forma de pensar - ¡que es una forma verdaderamente blasfema! – y cumple para el ciego ‘la obra de Dios’, dándole la vista. Pero lo notable es que este hombre, a partir de lo que le ha sucedido, se convierte en testigo de Jesús y de su obra, que es la obra de Dios, de la vida, del amor, de la misericordia. Mientras los jefes de los fariseos, desde lo alto de sus seguridades, le juzgan tanto a él como a Jesús como ‘pecadores’, el ciego curado, con una simplicidad que desarma, defiende a Jesús y, al final, profesa la fe en Él, y comparte también su suerte: Jesús es excluido, y también él es excluido. Pero, en realidad, aquel hombre ha entrado a formar parte de la nueva comunidad, basada en la fe en Jesús y en el amor fraterno.

He aquí dos culturas opuestas. La cultura del encuentro y la cultura de la exclusión, la cultura del prejuicio, porque se prejuzga y se excluye. La persona enferma o discapacitada, precisamente a partir de su fragilidad, de sus límites, puede convertirse en testigo del encuentro: el encuentro con Jesús, que abre a la vida y a la fe, y el encuentro con los demás, con la comunidad. En efecto, sólo quien reconoce la propia fragilidad, el propio límite puede construir relaciones fraternas y solidarias, en la Iglesia y en la sociedad. (…). Dejaos encontrar por Jesús: sólo Él conoce de verdad el corazón humano, sólo Él puede liberarlo de la cerrazón y del pesimismo estéril y abrirlo a la vida y a la esperanza”.


OMPress, abril 2014

27/3/14

Jornada Cátedra Misionología

Bajo el lema  “La vocación misionera, hoy”, el miércoles día 2 de abril tendrá lugar una jornada académica en la Cátedra de Misionología de la Universidad San Dámaso de Madrid, UESD.




Se trata de una actividad dirigida a alumnos del curso de Evangelización misionera, a miembros de las delegaciones diocesanas de Misiones, personas integradas en la pastoral misionera y a agentes de evangelización en general. Se celebrará en el Aula Pablo Domínguez de la Facultad de Teología de la UESD y será coordinada por el profesor Juan Carlos Carvajal.

Esta jornada académica sobre la vocación misionera dará comienzo a las 6 de la tarde con el saludo del decano de la Facultad, Gerardo del Pozo, y del director de la Cátedra de Misionología y director nacional de las Obras Misionales Pontificias, Anastasio Gil. A continuación, Mª Jesús Hernando García, de la UESD, desarrollará la ponencia “Vocación cristiana y vocación misionera ad gentes”. Después habrá diferentes testimonios misioneros de la mano de Juan Carlos Carvajal, de la UESD, Alberto Lamana, misionero comboniano, Amadeo Puebla, sacerdote del IEME, y Fernando Arrieta y Mª Auxiliadora Nieves, misioneros laicos.

Inscripciones:


Descargar programa: 

24/3/14

Encuentro Misionero de Jóvenes

“Es Dios quien da la vocación, pero la provocación corre de nuestra cuenta”



Este fin de semana ha tenido lugar el XI Encuentro Misionero de Jóvenes que organiza cada año la Dirección Nacional de OMP en España. Con el lema “Ayúdanos” se han citado en Madrid unos 150 jóvenes venidos de 22 diócesis de toda España, vinculados a Delegaciones de Misiones o de Pastoral juvenil, así como grupos y asociaciones misioneras.

El Encuentro tenía como objetivo lanzar la provocación que supone la situación de la Iglesia, de los  cristianos y de las personas que piden ser tomados en consideración y que se les ayude. Para ello dieron su testimonio nada más empezar un seminarista chino que decía "vale la pena vivir la fe aunque te persigan. Cristo es más importante que cualquier cosa"; Íñigo, de Pamplona que ha tenido que regresar de Sudán del Sur donde colaboraba con los salesianos por la guerra, y que afirmaba "hay que conocer la realidad como es, no como la pienso" y Kenneth, de origen nigeriano, que sin reparo decía: "Un joven sin futuro se lanza a buscarlo; la pobreza te obliga a sobrevivir. Lo sé por experiencia" y que al naufragar la patera en que vino ofreció su vida a Dios y hoy es sacerdote en Murcia. Con estos testimonios tan provocativos, lo demás viene dado: un momento de oración en silencio, una reflexión sobre el tema “los jóvenes y la misión”, por la tarde, la “gymkana de la llamada” y la celebración de la Eucaristía, presidida por D. Anastasio Gil, Director Nacional.



Todo ello contribuyó a afianzar el convencimiento de que los jóvenes pueden y deben ser protagonistas de la misión, lo cual coincide con la intención misionera del Papa para este mes de marzo. Sólo faltaba enseñar los cauces para la respuesta: el sábado por la noche, Maite Oiartzun, Vicepresidenta del SCAM, presentó con una exposición de carteles las diferentes congregaciones misioneras que existen y el domingo por la mañana la mesa redonda “la certeza de la llamada” los diversos cauces que existen en la Iglesia para realizar la vocación misionera; en ella intervinieron Alberto Lamana, hermano misionero comboniano, Auxi Nieves, laica misionera javeriana, y Amadeo Puebla, sacerdote del IEME. Para concluir, el javeriano Carlos Collantes, habló de la necesidad de formarse bien: “Por muy preparado que pensamos que estamos cuando llegas a la misión te das cuenta que toda formación es poca”.


La celebración eucarística de este día fue presidida por D. José María Gil Tamayo, Secretario General de la CEE. Ya de vuelta en casa, los jóvenes que han participado comparten en las redes sociales: “¡Qué gran encuentro. Gracias!; “siento el corazón inquieto... ¿qué nos deparara el futuro?”, “¡ojalá que le hagamos caso!”. El fruto de la provocación se ha dado en estos jóvenes, ahora hay que seguir rogando al “Dueño de la mies” que mande obreros.

21/3/14

Entrevista a Iñigo Illundain

“En Sudán aprendí a llevar mi vida por donde Dios quiere”



Cuando a Íñigo Illundain le preguntan qué despertó en él el tiempo que pasó en Sudán, afirma sin dudarlo que “las ganas de continuar aprendiendo a compartir con los demás, desde el Evangelio de Jesús”, y de llevar su vida “por donde Él decida”.
Este laico, que pidió una excedencia del Colegio donde trabajaba como profesor en Pamplona para irse como misionero por tres años a Sudán del Sur, se vio obligado a regresar a los cinco meses, debido a la inestabilidad política del país que desembocó en un conflicto armado.
Sin embargo, Sudán se ha quedado en su corazón. De eso hablará en el XI Encuentro Misionero de Jóvenes que tendrá lugar este fin de semana en Madrid, organizado por Obras Misionales Pontificas con la colaboración de la Comisión Episcopal de Misiones.

Para abrir boca, publicamos esta entrevista concedida a OMP


¿Cómo era la situación de Sudán DEL SUR cuando fuiste?

La situación en este joven país, era difícil de entender y de ver desde nuestra perspectiva occidental. Un país que ha pasado treinta y cinco años de guerra y que desde julio de 2011 se independiza de Sudán para caminar con un nuevo sueño de libertad y de futuro, con todas las carencias del mundo a nivel de infraestructuras, pero con petróleo para poder sacar adelante al país. La educación y la sanidad están en sus primeros pasitos con una población deseosa de vivir en paz y armonía...


¿La situación política influye en la libertad religiosa de la gente? ¿De qué forma?

Por supuesto que influye... todo al final está condicionado por la situación política del país y de las decisiones de sus representantes... En este caso concreto, los años de guerra con Sudán, un país árabe y celoso de sus tradiciones, habían dejado en la gente muchas ganas de vivir un futuro cercano al cristianismo. Hoy en día conviven ambas religiones en el país sin ningún problema. Pero los políticos utilizan muchas veces las creencias de las personas como armas para enfrentarlas entre sí.


¿Por qué decidiste ir a un territorio de misión?

Yo siempre pienso que estas decisiones están en manos superiores a las mías, y que yo solo me dejo llevar con la sensación de servir a la gente más necesitada, intentando hacer coherente mi vida con el Evangelio de Jesús... así que cuando la vida te plantea un reto de compartir tu vida en otro sitio y con otras personas... no suelo negarme...
Esto forma parte de mis raíces, de mi familia, de la formación que he recibido, de mi parroquia misionera de San Francisco Javier, de mi vida junto a los salesianos y al montón de fantásticos misioneros que he tenido el placer de conocer, sin ellos, seguramente me habría costado mucho mas tomar cualquier tipo de decisiones de este estilo


¿Por qué motivo no llegaste a cumplir con el período de tiempo inicial que ibas a estar?

La noche del 15 de diciembre de 2013, cuando estábamos tranquilamente en nuestra misión de Gumbo, comenzó un conflicto armado a pocos kilómetros de nosotros, que despertó de forma brusca e inesperada, a todo el país, de sus sueños de paz.
Nosotros íbamos para un año de estancia en este proyecto, pero a los cinco meses y tras esta terrible situación, decidieron sacarnos del país hasta que todo vuelva a la calma. A día de hoy, aun no hemos podido regresar, pues el conflicto entre los dos señores de la guerra en lucha por el poder y el dinero (petróleo) aun no tiene un ganador claro. Lo que sí está definido claramente son los perdedores.


¿Cómo fue tu experiencia en la misión?

La experiencia de estos cinco meses ha sido fantástica, la gente nos recibe con las puertas abiertas y a pesar de las dificultades para comunicarnos con la gente local, tenemos sensaciones muy positivas desde el principio. Formar parte de una parroquia en el otro lado del mundo y sentirse como en casa, es algo que te hace sentir muy bien.
Allí, el Evangelio se lee cada día de forma mucho más clara y comprensiva, todo parece estar de acuerdo con lo que haces y con lo que crees y eso es muy positivo.
La casi total ausencia de distracciones innecesarias hace que puedas centrarte muchísimo más en las cosas realmente importantes, las personas...


¿Qué se despertó en ti el tiempo que estuviste en Sudán?

Las ganas de continuar aprendiendo a compartir con los demás, desde el Evangelio de Jesús, llevando mi vida por donde Él decida...


Virginia Rouco
Abril: "Para que el Señor Resucitado llene de esperanza el corazón de quienes sufren el dolor y la enfermedad".
Año de la Fe: “Hoy como ayer, Él nos envía por los caminos del mundo para proclamar su Evangelio a todos los pueblos ”.

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